4 definiciones de mindfulness

Los conceptos sencillos suelen ser difíciles de explicar. Por este motivo no es fácil definir mindfulness de una manera completamente satisfactoria.

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Sin embargo, si examinamos simultáneamente varias definiciones, el conjunto de todas ellas nos ofrece una idea bastante completa que puede servirnos de guía e inspiración para desarrollar nuestra práctica, que en definitiva es lo importante.

1) Mindfulness es estar presente

Esta es la definición más simple, y en definitiva quizás la más perfecta. Sin embargo el problema consiste en entender qué significa “estar presente”. Es cierto que el cuerpo siempre está presente, pero la mente no. La mente puede estar pensando en cosas que no tienen nada que ver con lo que está ocurriendo en el momento presente (por ejemplo, lamentando el pasado o preocupándose por el futuro). Cuando esto ocurre, se dice que estamos en “piloto automático”, lo que nos lleva a una segunda definición de mindfulness.

2) Mindfulness es lo contrario de piloto automático

Esta definición es complementaria de la anterior, ya que nos dice lo que mindfulness NO es. Estar en piloto automático es lo contrario de mindfulness. Cuando estamos en piloto automático, nuestra mente está en el pasado o en el futuro, y funcionamos de forma automática y reactiva, sin darnos mucha cuenta de lo que estamos haciendo y de lo que está ocurriendo en nosotros mismos y a nuestro alrededor. Los humanos tenemos una fuerte tendencia a funcionar en piloto automático. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Harvard, publicado en la revista Science en 2010, indica que casi el 50% de nuestro tiempo lo pasamos en piloto automático.

3) Mindfulness significa prestar atención de una manera especial: intencionadamente, en el momento presente y sin juzgar

Esta es una definición ampliamente utilizada. Fue formulada por Jon Kabat-Zinn, pionero de la introducción de mindfulness en Occidente.

Un aspecto que me parece muy interesante de esta definición es que destaca el carácter intencional de mindfulness. En vez de permitir que la atención deambule a su antojo, sin ser muy conscientes de donde se queda atrapada, la dirigimos intencionadamente a lo que está ocurriendo en el momento presente.

En esta definición, la parte que más fácilmente se presta a confusión es qué queremos decir cuando decimos “sin juzgar”. Según el propio Jon Kabat-Zinn explica en este vídeo, “sin juzgar” no significa que haya que suprimir los juicios, o que tengamos que obligarnos a no juzgar. Significa más bien intentar evitar juzgarse a uno mismo por el hecho de que en nuestra mente surjan juicios y opiniones. Cuando eso ocurra, en vez de complicar más la situación creando un sentimiento de culpa, sencillamente notamos que ha surgido un juicio, e intentamos no reaccionar a él: ni lo alimentamos, ni lo suprimimos.

4) Mindfulness significa prestar atención a lo que está ocurriendo en el momento presente en la mente, en el cuerpo y en el entorno externo, con una actitud de curiosidad y amabilidad

Esta es la definición adoptada en un informe titulado Mindful Nation UK Report, creado por The Mindfulness All-Party Parliamentary Group, un grupo de parlamentarios de diversos partidos del Reino Unido que estudian la aplicación de mindfulness en en la sociedad (por cierto, una iniciativa digna de elogio).

A mi juicio, lo más interesante de esta definición es que pone énfasis en la actitud que conviene adoptar en la práctica de mindfulness: curiosidad y amabilidad.

Curiosidad, en pocas palabras, significa ver las cosas como si fuera la primera vez que las vemos.

En cuanto a la amabilidad, es una actitud que debemos primero empezar a cultivar en nosotros mismos, y a partir de ahí podemos ofrecerla también al resto del mundo. ¿De qué manera podemos incorporar la amabilidaden la propia práctica de mindfulness? Veamos un ejemplo. Cuando practicamos mindfulness de la respiración, intentamos mantener la atención en las sensaciones físicas de la respiración, pero pasado un rato nos daremos cuenta de que nuestra atención se ha desviado y está atrapada en otra cosa (por ejemplo, en pensamientos). Cuando esto ocurre, en vez de autoculparnos, con amabilidad traemos de nuevo la atención a la respiración. De esta manera, al mismo tiempo que entrenamos la atención, entrenamos el hábito de la amabilidad.

Conclusión

Hay otras definiciones de mindfulness, pero creo que estas cuatro tomadas en su conjunto ofrecen una idea bastante completa de lo que mindfulness es (y no es). ¡Ahora sólo queda practicar!